CHRISTIAN TUBAU ARJONA

CHRISTIAN TUBAU ARJONA

PROLOGO

Como el trino del cenzontle imita las voces de otras aves que cantan a su alrededor, así el título de estos papeles digitales se hace eco del verso del poeta cantor… “Si no creyera en la locura / de la garganta del sinsonte…” Trino polifónico el de este pájaro aliblanco, prodigiosa locura que su nombre de familia (Mimus polyglottos) delata y que corrobora su denominación en lengua náhuatl (Cenzon-tlahtol-e): el pájaro de los cuatrocientos cantos. Pero el eco nunca devuelve el sonido original intacto: una leve distorsión, una fértil différance, lo transforma en un sonido nuevo, en una canción nueva. Así, en estas páginas, las voces que se oirán son las que salen de la garganta de otra criatura, el simbionte, un ser vivo que se forma de la íntima hibridación de seres procedentes de distintos reinos. La imagen que ilustra el título (un liquen de la familia Cladonia), remite también, con sus erguidas trompetillas, a las múltiples voces que poblarán este cuaderno. Páginas híbridas, pues; páginas en las que convivirán (syn-biosis) estrechamente vinculados, entretejidos por sutiles raicillas, textos e imágenes sobre los infinitos seres vivos (los diez mil seres de Lao Tsé); o sobre las artes plásticas, que demuestran que es posible, como quería Octavio Paz, “soñar con las manos”; o sobre poesía (el musgo filamentoso de los versos) y otras especies literarias como la novela o el cuento; o sobre filosofía (las largas y tupidas crines de los conceptos). Walt Whitman decía "Brote la hierba de las palabras". Así de la blanca tinta eléctrica broten aquí líquenes alegres y polícromos, pioneros de la vida, que agrieten la obsidiana del espacio virtual.

1 de junio de 2026

DOS RESEÑAS Y UN POEMA SOBRE KAWA. EL LIBRO DEL RÍO

 

DOS RESEÑAS Y UN POEMA SOBRE KAWA. EL LIBRO DEL RÍO

(Clica para ver descripción en el Catálogo de Libros de Aldarán)



Autores:

TEXTOS: Christian T. Arjona

TRAZOS: Gerardo D. Cristante

Colección LEJANO ORIENTE

ISBN: 978-84-129709-4-4

DIN A4, 76 páginas


Recientemente han aparecido tres reseñas sobre Kawa, que me ilusiona compartir aquí:

EDUARDO MOGA, revista Qué leer, nº 325, marzo 2026:

EL RÍO Y LA TOTALIDAD
 
En Kawa. El libro del río, de Christian T. Arjona (Montgat, 1977) y Gerardo D. Cristante (Buenos Aires, 1979), cuarto volumen de la colección Lejano Oriente de la exquisita editorial Libros de Aldarán, se funden múltiples impulsos literarios y estéticos. Nace de una circunstancia personal: el autor de los textos, Arjona, vive en las profundidades del valle del Llémena, junto al río del mismo nombre, y acostumbra a pasear sus horas por sus riberas y remansos. En esas caminatas, dio en escribir, como los laquistas ingleses, un largo poema que recogiera las mismas ondulaciones que dibujaba el Llémena en su camino abrupto pero rítmico, orientado pero sinuoso. Y, «a fuerza de andar a su lado, inmerso en su rumor y miniando sus eses con mi lápiz, pronto sentí que el río era una forma líquida de escritura incesante y que, a su vez, las palabras se seguían unas a otras del mismo modo sonoroso y fluyente que las aguas. Y así me propuse describir, reescribir, su caligrafía». Casi simultáneamente, la lectura de dos obras del poeta y artista Perejaume, dedicadas asimismo a sendos ríos, lo confirmó en la voluntad de recrear en las páginas la «progresión caligráfica del agua». Sin embargo, confiesa Arjona, la realidad aristada de la sintaxis, primero, y de la tipografía, después, lo alejaba de ese propósito: la palabra escrita no plasmaba carnalmente la fluencia del río, su andar caótico pero regular, el cuerpo del agua, líquido, sin esquinas, sin rupturas. Y ahí apareció otro artista, el calígrafo Cristante, que con las tres líneas verticales paralelas del ideograma chino (chuãn) y japonés (kawa) para la palabra río resolvía la presencia material de este en el texto: le daba forma y latido; lo incorporaba físicamente al poema; cumplía el viejo sueño, acariciado por todos los poetas verdaderos, de que la palabra fuera la cosa. Así pues, en Kawa. El libro del ríose reúnen la realidad del paisaje del Llémena; la literatura andariega, descriptiva y sensual del poeta Arjona; los lenguajes chino y japonés, y la literatura que cada uno ha alumbrado; el arte de la caligrafía; el trazo personal, pero multiplicado docenas de veces, como en una sostenida variación del mismo tema, del calígrafo Cristante; la obra pictórica de otro artista, Anxo Pastor, que contribuye al proyecto con sendas páginas a color; y las contribuciones de María Zambrano, Wang Wei, Li Bai, Tu Fu, Uxío Novoneyra, Antonio Machado, Claudio Rodríguez, Eduardo Chillida, Federico García Lorca y Gary Snyder, entre muchos otros, que aportan citas o versos que funcionan a modo de epígrafe o apuntalamiento de lo que se dice en Kawa. El libro del río, y que esponjan las prosas y los ideogramas expuestos, ampliando sus connotaciones, multiplicando su sentido. 
     
    Tras un extenso preámbulo, o quizá un breve ensayo, en el que Christian T. Arjona da cuenta de la gestación del libro, resume eficazmente la evolución del ideograma kawa y ofrece algunos precedentes de la presencia del río en la literatura sapiencial china antigua —cuyo mejor ejemplo es el I Ching— y en la poesía china: Tao Yuanming, Wang Wei, Han Shan, Li Bai y Tu Fu (Han Shan, por ejemplo, escribe: «El sol y la luna son ríos que pasan; la luz y la sombra, fuegos en la piedra»), encontramos la sección «De la fuente al mar», que recoge el poema en prosa escrito por Arjona, dividido en capítulos, que describen el recorrido entero del río, desde su manantío hasta su desembocadura. Todos estos capítulos van acompañados por una caligrafía de kawa, de Gerardo D. Cristante, y, en algunos casos, también incluyen dibujos del propio Arjona, que no solo es poeta y editor, sino asimismo artista plástico. Kawa. El libro del río revela la pasión por la mezcla, por la fusión de géneros, estilos y artes en la obra de Christian T. Arjona. Todos los capítulos suman a la palabra del escritor ilustraciones, haikus, kanjis, citas literarias y hasta un fragmento de una partitura medieval con un melisma —un término latino que designa una sucesión de varias notas sobre una sola sílaba en el canto llano—. Y todos incluyen, al final, en cursiva, unas notas metaliterarias (¿metaestéticas?) en las que el poeta reflexiona sobre el propio hacer del calígrafo. En los textos sobre el río de Arjona, se echa de ver un fortísimo élan poético, aliado con la precisión descriptiva de un relojero del valle de Joux y un entusiasmo expresivo que hace palidecer al conde de Lautréamont. Arjona no solo disfruta bestialmente de aquello que ve —el río, el bosque, las piedras—, sino que aún parece disfrutar más de las palabras con que lo describe. Esto dice, por ejemplo, en «Las raíces del río»: «Parece más bien que el agua del río futuro siempre haya estado aquí, siempre lo esté y siempre lo vaya a estar —en un eterno retorno circular de lluvias, correntíos, mares y evaporaciones—; infinitamente ovillada, soterrada, en un densísimo micelio de líquidas raicillas. Azules, entreveradas, eléctricas microrizas de agua que crepitan como la red neuronal de la montaña y el bosque, ocultas bajo las grandes rocas verdecidas». En «Río abajo: los meandros», define la «prosa ameandrada» del río, que es también la suya: una prosa «que se desarrolla sin cesar, giróvaga y trashumante, sismógrafa de los valles como el largo pergamino de un tefilín desplegando y recitando versículos de agua decidora»; una prosa, añado yo, plagada de pertinentes neologismos, aliterativa y musical, arrebatada y exacta.
     Gerardo D. Cristante firma la segunda parte del libro, «Notas sobre el arte del trazo», que recoge las informaciones y reflexiones que dedica al arte de la caligrafía, y la tercera, «Sedimentos. Kanjis de la serie Kawa», exclusivamente gráfica, que contiene once imágenes del kanji que da título y sentido al libro, todas en blanco y negro —salvo la primera, en la que se observan también algunos ocres—, pero muy distintas unas de otras: sorprende cuánto pueden dar de sí tres líneas verticales y paralelas en manos de un artista heterodoxo y experto. En ocasiones, las líneas se dilatan hasta configurar troncos negros, o, por el contrario, se adelgazan hasta el filamento; en otras, se tocan, se abrazan, se incurvan o se expanden en manchas minuciosamente desordenadas; a veces, en fin, se vuelven hacia sí mismas o casi estallan. En «Notas sobre el arte del trazo», Cristante revela cuánto ha influido el japonés Yuichi Inoue en su forma de entender la caligrafía, y subraya insistentemente la naturaleza multifacetada del trazo: es «un pulso, una huella del dinamismo vital que anima la creación artística», pero también «un modo de habitar la verdad»; es «lo que no está contaminado por la representación ni por la apariencia» y, asimismo, «un acto total». Cristante hace un recorrido por las diferentes concepciones del trazo en el arte contemporáneo —desde Paul Klee hasta Joan Miró, pasando por Henri Michaux y Antoni Tàpies, entre otros— y subraya la importancia del movimiento caligráfico del grupo Bokujinkai de mediados del siglo XX y de la caligrafía de vanguardia, el artshodo, para concluir que Kawa. El libro del río «es una manifiesta declaración de amor por la caligrafía japonesa». Ciertamente, lo es, pero también es una no menos manifiesta declaración de amor por el lenguaje y por la fusión de las artes en una obra total.


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MOISÉS GALINDO, Revista ALGA, nº 95-96, mayo 2026.

Kawa. El libro del río, de Christian T. Arjona y Gerardo D. Cristante, parte de una experiencia personal -la convivencia con el río Llémena, afluente del Ter, y el sentimiento de vida que fluye y engendra a su alrededor- para luego adentrarse y concentrarse en la analogía signo/río, y sus bifurcaciones simbólicas, históricas, o artísticas que pueden derivarse de su caligrafía; del trazo representado

En el libro ¿Están vivos los ríos?, Robert MacFarlane hace referencia al río Whanganui, y al decreto legislativo que ahora lo protege dotándolo de personalidad jurídica, y que el estado de Nueva Zelanda aprobó en 2017, siendo recibido por los maorís con el canto ancestral de "ko au te awa; ko te awa ko au (yo soy el río, el río soy yo)". Kawa. El libro del río -una palabra prácticamente idéntica a la referida anteriormente- es un precioso libro multidisciplinar -poesía, ensayo, ilustraciones- escrito a cuatro manos, y enriquecido con las colaboraciones de Anxo Pastor, Laura Vallès, Wen Dalin, o del mismo Gerardo D. Cristante que aporta unas ilustraciones magníficas.

Lo que empezó siendo un poema sobre un río, sobre el reto de traducir y reproducir su presencia, su vida y belleza mediante el armazón del lenguaje y el salto imaginativo -"Escribir un río desde su cabecera hasta la desembocadura" como lo sintetiza Christian T. Arjona-, acaba concentrándose y confluyendo en el arte del trazo de la caligrafía japonesa representado por el kanji "kawa" -río- y los caracteres asociados a él. Los orígenes del ideograma -"tres pinceladas paralelas que discurren de arriba abajo representando, en su origen pictográfico, las márgenes de un cauce y, en el centro, el agua que fluye"-, su evolución, los precedentes filosóficos, o ejemplos de poetas chinos, son el preámbulo del poema, "De la fuente al mar". Poema-río que va derramándose por todas sus fases; desde el profundo origen, a la gravedad que lo abisma; su fluido peregrinar por meandros o riberas; extendiendo sus reflejos y transparencias allá por donde pasa; o incorporando corrientes que lo completan hasta llegar a la desembocadura. Un deambular por las páginas acompañado por variaciones del kanji/río, imágenes que lo ilustran, y comentarios que lo enmarcan.

Kawa. El libro del río, se completa y redondea con unas esclarecedoras "Notas sobre el arte del trazo" de Gerardo D. Cristante. En ellas describe la esencia de un arte caligráfico que trasciende su pura materialidad e instrumentalización como signo, para convertirse en actividad per se; la expresión de una corporalidad existencial encarnada en experiencia artística. El trazo como elemento básico y nuclear, "una forma de pensamiento y una práctica espiritual […], una de las más altas formas del arte, en la que gesto, energía y forma convergen en una sola línea viva". Representación pura de una entidad dinámica que intenta auto-trascenderse en esa representación lo más fidedigna posible a un estado espiritual/corporal presente. Finalidad en sí; verdad experimentada y objetivada en su fluir; un riesgo adquirido comparable -pero solo por lo que hace a su determinación- al que Michel Leiris desarrolla en La literatura considerada como una tauromaquia

Hay en esta especie de performance de la interioridad, esta actividad de intermediación -¿chamánica?- donde el ser parece desvelarse, un enorme potencial que no pasó desapercibido inspirando a literatos, filósofos o artistas. Un tipo de experiencia que podemos asociar a algunas de las características del automatismo surrealista, o con la filosofía de la corporalidad de Merleau-Ponty, o, mucho más evidente por lo que hace a los medios de expresión, a todo lo que significó en el arte contemporáneo movimientos como el Expresionismo Abstracto americano, o el Art Brut. Hay claros paralelismos entre el arte del trazo y la action painting, por ejemplo, de Jackson Pollock -también en algunas de las memorables actuaciones de Miró o Tàpies en sus telas-, pues muchos de los elementos esenciales anteriormente descritos aparecen en sus cuadros.

El colofón a este completísimo libro es el apartado "Sedimentos"; los extraordinarios "Kanjis de la serie Kawa" del propio Cristante. En su pulsión, confluencias, volúmenes, densidades, segmentaciones, continuidades, disgregaciones, difuminaciones, reverberaciones, intensidades, fragmentaciones, o escalas entre el negro y el blanco, podemos apreciar, como en el poema de Christian T. Arjona, las enigmáticas aguas del río; de nuestro propio río. 

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PALOMA FADÓN, en su cuenta personal Pintando Poesia. (www.palomafadon.es)

Está el espacio del libro 
en connivencia con el que labra el río 
La corriente de palabras derrocha contemplación 
deleitan con su sonido conteniendo pasión 
La tinta que la caligrafía acoge disuelve 
aclarando con el agua la estructura que enfila, 
ya cascadas, o meandros, acaricia riberas
tan peregrina que deja la palabra latiendo cruda

¿Y el tiempo? Quién le da tiempo...
Tiempo de mirar absorto, 
silente escucha de lo otro, 
tiempo vacío que abraza lo incógnito 
que ablanda entrañas que licúa razones enrocadas
Tiempo de pretérito imperfecto o futuro inestable
Una inmersión que de cuajo se sumerge ensoñada
nadando a pulmón libre por las arterias de tinta

Este espacio lo abre el tiempo
La mirada es tiempo y el silencio en compaña
Tiempo de recreo, fiesta con cubata en las manos
Tiempo que asienta, asimila, da respiro al alma



23 de julio de 2025

 

DOS NUEVAS RESEÑAS PUBLICADAS

Con ilusión os comparto aquí dos nuevas reseñas sobre libros míos aparecidas recientemente en revistas literarias:

- QUÉ LEER, num. 318 (julio 2025), pp. 34-35: "La escritura capturada en el laberinto de su propia creación", sobre El libro de los alfabetos, firmada por Miguel Ángel Ordovás.


Podéis leerla adquiriendo la revista o en el propio blog del autor: VISPERAS DE NADA


- REVISTA VALLEJO & CO., en su sección CINE, ha publicado mi reseña "A propósito de The Pillow Book de Peter Greenaway", en relación al libro recientemente publicado: El sueño de Nagiko


Puede leerse en: VALLEJO&CO. 

Espero que os gusten.

Christian

16 de mayo de 2025

ENSAYO SOBRE "FINNEGANS WAKE" DE JAMES JOYCE, EN TURIA DIGITAL

 


Queridos/as amigos/as lectores: 

Con gran ilusión os comparto el que creo que es el ensayo literario más elaborado que he escrito: una introducción a uno de los libros más complejos de la historia: Finnegans Wake de James Joyce, fruto de años de arduas y gozosas lecturas, apuntes y reflexiones.  

Lo ha publicado la revista Turia de literatura, en su edición digital. 

Lo podéis leer AQUÍ.

Y aquí hay algunas imágenes que acompañan al texto: 








15 de mayo de 2025

PUBLICACIONES Y PREMIOS: ESCRITURA CREATIVA, ENSAYO, TRADUCCIONES

 


 


CHRISTIAN T. ARJONA


PUBLICACIONES Y PREMIOS


 

ESCRITURA CREATIVA:


 

Títulos en la editorial Libros de Aldarán: COLECCIÓN EL ÁRBOL ERRANTE



El libro de los alfabetos, nueva edición, Libros de Aldarán, 2024 (Libro de poemas)

 

El sueño de Nagiko. Recreando "The Pillow Book" de Peter Greenaway, Libros de Aldarán, 2023 (Libro ilustrado sobre cine)

 

Quietudes. Poesía Zen, Libros de Aldarán, 2023 (Libro ilustrado de poemas)

 

La pàgina del alba, Libros de Aldarán, 2020 (Libro ilustrado de poemas)

 

Tau: Libro de la Memoria y la quimera, Libros de Aldarán, 2020 (Novela)

 

BarbasLibros de Aldarán, 2017  (Libro ilustrado de retratos literarios)

 

El Atrapasueños. Poemas de la mañana, Libros de Aldarán, 2017  (Libro ilustrado de poemas)

 

Poemas”, publicado en la revista digital Círculo de Poesía, sección Fojas de Poesía2016  (Poemas)

Página web: http://circulodepoesia.com/2016/06/poesia-espanola-christian-tubau-arjona/

 

Libro de los Alfabetos, Zaragoza: Libros del Innombrable, 2014 (Libro de poemas)

 

Transmutación”, a Alquimia del Fuego, Madrid, Amargord Ediciones, 2014 (Poema en prosa)

 

Páginas del diario del destierro”, Asociación Cultural “El Coloquio de los Perros”, 2013: 39-50. (Relato)

 

El Despertar”, The Salon, a Journal of Poetry and Fiction, Invierno 2013. (Poemas)

 

Visiones de un fauno”, a Arrabal 80. Ed. Raúl Herrero, Zaragoza: Libros del Innombrable, 2012. (Poemas en prosa)

 

Isla”, publicat a la revista digital FronteraAd, secció de poesia La Nube habitada, 2012  (Poemas) ENLACE

          

Poemas”, publicado en el libro de poesía digital Antología Siglo XXI de Poesia, 2012. (Poemas) ENLACE

 

La desaparición del Dr. Nulla”, El Perro Blanco Revista Internacional, 13.4 (2012): 25-27. (Relato)

 

La Luz escondida: Una poética de los ángeles, Ed. J.A. Conde, Zaragoza: Libros del Innombrable, 2011: 117-120. (Poemas)

 

Nayagua Revista de Poesía, 4 (2011): 63-64. (Poemas)

 

Després de la tempesta”, Rocacorba, 20 (2011): 17. (Poema en prosa)

 

Poemas”, publicado en la pàgina web de la editorial DVD Ediciones, Barcelona, 2009. (Poemas) 

 

ABC Cultural, suplemento literario, 10 Dic. 2005: 20. (Poema)

 

Poesía Pasión: Doce jóvenes poetas españoles. Ed. Eduardo Moga, Zaragoza: Libros del Innombrable, 2004: 218-30. (Poemas)              

 

11-M: Poemas contra el olvido. Zaragoza: Bartleby, 2004: 175-76. (Poema)

 

El jaiku en España. Ed. P.A. de Haro, Madrid: Hiperión, 2003: 174. (Poemas)

 

Ecos y Desvelos, Alzira: Bromera, 2002: 71-84. (Poemas)

 

Cuando no aún el poema. La Laguna: Universidad de La Laguna, 2001. (Libro de poemas)

         

Canción demorada, Oviedo: Asociación Cultural Voces del Chamamé, 1999: 48-58. (Poemas)




ENSAYO/CRÍTICA LITERARIA:

 

 Miguel de Molinos y la vía espiritual de la quietud. (Tesi doctoral)

 

"Estrategia de la ruptura. Incursiones en el P(r)O(bl)EMA Para romper hay que romperse, de Eduardo Moga", Gesto. Revista de literatura, arte y pensamiento 4 (2025): 62-70.

 

"Finnegans wake de James Joyce: poética del caosmos", Turia, Revista cultural (edición digital), 2025.

 

"Las greguerías de Ramón Gómez de la Serna: deconstrucción y recreación de la realidad, Gesto. Revista de literatura, arte y pensamiento 2 (2024): 44-47.

 

"El oro en la grieta: sobre Tú no moriràs, de Eduardo Moga", Vallejo & Co, revista de literatura (edición digital), 2022.  

 

Un Archipiélago poético único”, Turia, Revista Cultural 112 (2014): 474-477.

 

De Jacob von Uexküll a Peter Sloterdijk: Apuntes para una nueva concepción del habitar en el mundo”, Elementos de Metapolítica, 46 (2103): 49 – 55.

 

Notas sobre poesía”, Los poetas del silencio. EdJ.M. Domínguez,  Madrid: AdamaRamada, 2007: 152.  

 

Poética”, Poesía Pasión, Ed. Eduardo Moga, Zaragoza: Libros del Innombrable, 2004: 218.

 

Motivos de escritura”, Escribir y publicar 29 (2002): 26-27; 30 (2002): 20-21; 31 (2002): 38-39.

 

El yo como forma de exterioridad¨, Pou de Lletres: Revista Trimestral de Literatura i Pensament 11 (1999): 41.



TRADUCCIONES:

 

Apuntes del natural, de Walt Whitman, Libros de Aldarán, 2022 (150 pàgines)

 

Delirio. Sonetos y canciones de Alexander Search, de Fernando Pessoa, Libros de Aldarán, 2019 (100 pàgines) 

 

"San Franciso. De Jacint Verdaguer", publicado en la revista digital La Nube habitada, 2017  (Poemas traducidos) ENLACE

 

Breve antología de poesia imaginista”, publicado en la revista digital La Nube habitada, 2013  (Poemas traducidos) ENLACE

 

World Architects Hotels, Barcelona: MP ediciones, 2009. (400 pàgines).

 

Gaudí and the Sagrada Familia, Barcelona: Amics de Gaudí, 2008. (60 pàgines)

 

Antoni Gaudí: 150 years later, Barcelona: Amics de Gaudí, 2007. (80 pàgines)

 

Spain Architects, Barcelona: MP ediciones, 2007. (320 pàgines).

 

Agroecology and the Struggle for Food Sovereignty in the Americas, Yale School of Forestry and Environmental Studies, Publication Series, Report Number 4, 2006. (150 pàgines)

 


         PREMIOS


            Certamen Literari de Sant Gregori, Girona, 2024  (Poesía, Primer premio)    

                

            Certamen Literari de Sant Gregori, Girona, 2018 (Poesía, Primer premio)                                                                                        

 

         Premi de Poesia José María Valverde, Barcelona, 2016 (Poesía, accésit)

 

         Premi de Poesia Martí i Pol, Barcelona, 2014 (Finalista)

 

         Concurso de relato corto, Asociación Cultural “El coloquio de los perros”, Córdova, 2013  (Relato, mención especial)

           

           Certamen Literari de Sant Gregori, Girona, 2011 (Poesía, primer premio)                                                                                         

                                 

Filmets, Festival de Curtmetratges de Badalona, Badalona, 2010 (Guión de cortometraje, primer premio)

 

Residus, millor en curt, Festival de Curtmetratges, Barcelona, 2009  (Guión de cortometraje, primer premio)

 

Premio de Poesía Ciudad de Benicarló, Castelló, 2006 (Poesía, primer premio)

 

Premio de Poesía Joven de la Ciudad de Alzira, Valencia, 2002 (Poesía, finalista)

 

         Certamen de Poesía Luis Feria, Tenerife, 2001  (Poesia, primer premio)

 

Premio de Poesía José María Valverde, Barcelona, 2001 (Poesía, finalista)

 

Quinto Concurso Literario Voces del Chamamé, Oviedo, 1999 (Poesía, finalista)

 

Premi de Poesia Ciutat de Badalona, Barcelona, 1998 (Poesia, primer premio)

 

24 de julio de 2022

Reseña de Christian T. Arjona sobre "Tú no morirás", de Eduardo Moga

 Me ilusiona compartir con vosotros/as esta reseña publicada en la revista Vallejo & Co., sobre el magnífico libro de poesía "Tú no morirás" de Eduardo Moga, publicado en Pre-Textos.

https://www.vallejoandcompany.com/sobre-tu-no-moriras-2021-de-eduardo-moga/





Espero que os guste!

Christian

3 de marzo de 2022

UNA RESEÑA Y UNA ENTREVISTA, CHRISTIAN T. ARJONA

Queridos amigos y amigas: 

Aquí os dejo una reseña mía (aparecida en la revista Quimera #458) sobre el maravilloso libro de poesía Tú no morirás, de Eduardo Moga, publicado por la editorial Pre-Textos.

Y al final, un enlace para leer una entrevista capotiana (ideada por Truman Capote) que me han hecho en un medio literario digital dirigido por Toni Montesinos.

¡Espero que os interese!

Christian


RESEÑA



ENTREVISTA

http://almaenlaspalabras.blogspot.com/2022/02/entrevista-capotiana-christian-t-arjona.html



31 de diciembre de 2018

ENTREVISTA A GABRIEL VILANOVA

Queridos amigos/as,

Nos ilusiona compartir con vosotros/as la entrevista de Fabio Rondón a Gabriel Vilanova, en Sputnik Radio.

Se trata de una charla amena en la que Gabriel explica cómo surgió el proyecto de Lienzos, ofrece información sobre Barbas y sobre otras de sus propias actividades creativas.

Aquí tenéis el Audio Completo:

http://www.librosdealdaran.com/index.php/2018/12/31/entrevista-a-gabriel-vilanova-sobre-lienzos-y-barbas-en-sputnik-radio/


Espero que os guste!





28 de septiembre de 2018

ARTICULO SOBRE UNA PINTURA DE SANDRA DE JAUME

Aquí os dejo un texto que he escrito sobre una magnífica pintura de la artista visual Sandra De Jaume, perteneciente a su nueva colección, expuesta en la I Bienal Internacional de Arte Contemporáneo Independiente, que se celebra en Palma de Mallorca del 25 al 30 de septiembre, 2018.






Trampantojo o realidad: comentarios a una escena de resurrección 

“Renacer en el museo”, obra de Sandra De Jaume. 

Christian T. Arjona


Se abre el telón de una obra de arte: es un espacio pictórico – la sala de un museo -, un escenario cuyos elementos nos invitan a dirigir la atención recorriendo el siguiente itinerario.

En primer término, en la mitad izquierda del cuadro, una figura femenina nos mira con expresión a la vez esforzada, interpelante, rogadora. Está incorporando un grávido cuerpo masculino, exhausto, inconsciente, aletargado. Lo sujeta por debajo de los brazos muertos, enarcando su espalda por el peso exangüe que sostiene, en posición semejante a los personajes que abrazan el cuerpo de Cristo en las escenas del Descendimiento de la Cruz de pintores clásicos como Roger van der Weyden, Rubens o Caravaggio. 

El foco de luz proveniente de la derecha ilumina y realza estas dos figuras y el damero de baldosas blancas y rojas del suelo. La luz hace resplandecer y miniar las ondas anaranjadas del cabello, la piel del rostro y el torso de la figura femenina, así como su vestido negro con ribetes blancos. Y también el semblante dormido, en trance, sonámbulo en ignoradas regiones, de la figura masculina, que viste asimismo negro ropaje, entre monacal y nipón, anudado con el humilde cíngulo de una fina cuerda. Sus brazos, manos y piernas yertas exhiben, vistas de cerca, las livideces de las venas; y en las plantas de sus pies descalzos se distinguen sus sutiles carnaciones. 

Esta luz angular deja en tenebrista claroscuro el fondo y la mitad derecha del cuadro. En el punto de mayor profundidad, en la penumbra, una esquina marca las dos paredes de la sala en que se sitúa la escena: una negra y otra siena tostado. Y en cada uno de los tabiques, suspendidos, dos misteriosos “agujeros negros”: el espacio insondable que se abre en el interior de dos oscuros marcos, con orla dorada. Los cuadros vacíos, huérfanos de figuras, de los que han emergido las dos figuras, renacientes.

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Hasta aquí la descripción de los objetos que integran la obra, su composición y sus gestos. 

Mas, ¿qué sentidos, qué relatos, qué conceptos, qué preguntas abre esta magnífica pintura de Sandra De Jaume? Su título, “Renacer en el museo”, como discreto frontispicio, nos orienta en su interpretación, sin que queramos dar, en ningún caso, una visión cerrada ni una explicación exhaustiva. 

A nuestro entender, es esta una obra barroca, meta-pictórica, que nos plantea interrogantes sobre diversas cuestiones: ¿Dónde empieza y dónde termina la realidad? ¿Cuál es la frontera entre el mundo de lo representado y el llamado “mundo real”, supuestamente más sólido que el ficticio? ¿De qué profundo letargo despiertan las figuras? ¿De qué muerte quieta, acrílica, aprisionada, renacen? 

Y, por otro lado, ¿qué significados esconde y añade el hecho de que la figura femenina sea a la vez un fiel autorretrato de la pintora? Su expresión desasosegada y emotiva, mirándonos a los ojos, nos recuerda a los vívidos autorretratos de Van Gogh, Rembrandt o de “El Desesperado” de Gustave Courbet. Y el porte y vestimenta de sus personajes, así como su estética entre mítica y romántica, nos trae ecos de algunas mujeres pintadas por los pre-rafaelitas John Everett Millais – autor de una célebre “Ofelia” – o Dante Gabriel Rossetti, entre otros. 

Si tomamos como un posible precedente el cuadro de Pere Borrell del Caso (1835 – 1910) titulado “Huyendo de la crítica” - en el que un muchacho de ropas pobres observa asombrado el exterior del cuadro, emergiendo de su marco en audaz escorzo y tromp l’oleil - se podría decir que en esta obra de Sandra De Jaume, la huida del cuadro está siendo completada en forma de renacimiento: las dos figuras han dejado el marco atrás, y lo que emerge de él ya no son solo las manos y los pies de las figuras, sino los cuerpos enteros, más el espacio mismo en el que la cárcel de su marco y su barniz les tenía atrapados: la sala del museo, sus tres dimensiones. 

“Renacer en el museo” es, en su totalidad, un profundo trampantojo casi holográfico que, con su vitalidad y su pathos, deshace también su propio marco, invitándonos a adentrarnos en la escena, en su aire quieto, con aquella atracción por la profundidad espacial que producen obras como “Las Meninas”, de Velázquez. 

Así que hablar aquí de trampantojo no es referirse sólo a una técnica pictórica, sino a una lente muy especial – la mirada, el sentimiento y el pensar de su autora – que nos propone desafíos de tipo filosófico, poniendo en jaque la lógica convencional que pretende separar fríamente, racionalistamente, la realidad de la ficción, la objetividad de la imaginación. Por trampantojo, pues, entendemos un cambio de enfoque, un movimiento de placas ontológicas, un seísmo de las certidumbres existenciales: preguntas metafísicas que habíamos visto expresadas, por ejemplo, en ciertos cuadros de Magritte o de Dalí. 

Sin embargo, mientras admiramos esta obra, vamos poco a poco olvidando los posibles referentes, los mecanismos pictoriales, los corsés de las corrientes artísticas y de los ismos, y nos sentimos poco a poco abandonados a la contemplación, a la escucha, al silencio que, como un aura perceptible, rodea las figuras y ensancha el espacio de la escena...

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“- Ayudadme a realizar el milagro de esta resurrección: la del cuerpo pintado en cuerpo vivo, la de la luz soñada en luz sentida! - ”, parece pedirnos la mujer, con digno ruego. Y se diría que en su esfuerzo y en su súplica hay una invitación apasionada a que el espectador, a través de la atención de sus sentidos y sentires, sirva también de brazo para el descendimiento del cadáver y su inmediato resurgimiento.

Y tal es la fuerza e intensidad de su gesto – la calidad y cualidades de la obra – que uno se siente impelido a tirar también – como la comadrona en el parto – del cuerpo pintado – el arte, el espíritu, la imaginación – y ayudar a su alumbramiento, a su tránsito hacia esta “otra orilla” de la realidad, cerca de nuestra vida. 

Si el contemplador, hermanado ya con la obra gracias a su receptividad, cierra el círculo de la resurrección, siente al fin en las figuras acrílicas los latidos de un corazón pulsante, el calor de los cuerpos animados, la vida renacida; y, mirando de reojo a su alrededor, a lo largo y ancho de la sala del museo, percibe también acaso, inversamente, los goterones de trementina y la ductilidad plástica de las siluetas y las paredes que, al entrar hace un buen rato, le habían parecido indiscutibles, perfectamente reales.